La Ley de Vivienda Vacacional, aprobada en el Parlamento, representa un expolio contra los propietarios de un apartamento o bungalow
La Ley de Vivienda Vacacional que aprobó hace ya dos semanas el Parlamento de Canarias, pero que sin embargo aún sigue sin aparecer en el Boletín Oficial de Canarias, toda una anomalía y una extrañeza, acaso porque en la misma se subraya que entrará en vigor al día siguiente de su publicación. Y eso, quién sabe, tal vez, podría acarrear una serie de circunstancias que, a estas horas, son otros los que debieran de valorar.
Una ley en contra de los más débiles.
Una ley de manifiestos desequilibrios, como siempre, claro es, en contra de los más débiles: Miles de propietarios de un apartamento o un bungalow, Más de 12.000 solo en Maspalomas.
Una Ley injusta, cruel, indigna, inmoral, indecente, soez, desvergonzada, inhumana, irreflexiva… Todo un pulso y un reto por parte de Jéssica de León, la todavía consejera de Turismo, a 17 meses de las elecciones municipales y autonómicas, que puede acarrear una serie de interrogantes, acaso entre nubarrones tormentosos. Y quien quiera entender, que entienda.

Una ley hecha al dictado de los hoteleros para seguir explotando nuestra tierra, llevandose fuera los beneficios y dejando aun mas pobreza. Todo de la mano de unos políticos que solo piensan en su próximo sillon en los consejos de administración del lobby.