Quisiéramos creer que sí… Pero a ver si los Reyes Magos llegan con los deseos que tanto anhelan los ciudadanos…
Pasando revista al ejercicio municipal correspondiente al año 2025 y retomando tan solo de soslayo algunas problemáticas, carencias y deficiencias, quizás no resultara difícil, no, poner remedio a determinadas cuestiones en ciertos ámbitos de competencia, consideramos, municipal. ¿Cuestión de voluntad? La verdad es que lo ignoramos.
Por lo que, desde ese punto de vista, depositamos toda nuestra confianza, al menos la del periódico digital «maspalomasplus.com«, en la magia de la noche del 5 al 6 de enero, que emana de la sublime figura de los Reyes Magos de Oriente, Melchor, Gaspar y Baltasar, que, verdaderamente, tal como se ha comprobado en muchas ocasiones, poseen poder y fuerza suficiente como para posibilitar los milagros.
Pero la verdad es que son tantas las ocasiones y tantos los ejemplos que pareciera que algunos no escriben las cartas Sus Majestades o, tal vez, es que no las depositan en las buenas manos, en las que somos muchos los que, aún, a estas alturas, confiamos.

Chabolas en «El Calderín»
Chabolismo, sinhogarismo, Mercado Municipal, Ley de Vivienda Vacacional, «aparcamientos»…
De este modo y manera traemos a colación en la memoria cuestiones como el chabolismo incrustado en el corazón de San Fernando de Maspalomas y en sus proximidades, como se deriva de los recorridos hasta El Calderín por todas las vías por las que se accede al núcleo poblacional, o la salida hacia Pasito Blanco y echar una mirada a la derecha, según se asciende hacia el cementerio, con una impresionante mala imagen, humana y turística, que, a pesar de los pesares, nadie es capaz de vehicular remedio a las mismas.
También el hecho del «sinhogarismo«, a pesar de la velocidad que semejara habérsele puesto a un tema de esas características, en los últimos meses, pero que abunda, y de qué manera, por Maspalomas.
O la presencia de los «aparcamientos» en lugares tan representativos como en Bellavista, Mercado Municipal (en obras desde 2022), Centro de Salud, y otros. O la de esos descampados, entre urbanizaciones, en los que crece el descuido y la desatención…
O el silencio monumental por el que casi nadie se atreviera a pronunciarse por la malhadada, perversa, inhumana e injusta «Ley de Vivienda Vacacional«, conocida oficialmente con el indecoroso nombre de «Ley de Ordenación Sostenible del Uso Turístico» que afecta y daña, de consideración notable, a 12.000 propietarios de apartamentos y bungalós en Maspalomas…
¿Y qué decir, por ejemplo, de la «Transformación del Mercado Municipal de Maspalomas«, cuajado de incidencias, cuyas obras se iniciaron en noviembre de 2022, con once meses como plazo de ejecución y ahí se anda todavía?
¿Y del Centro Comercial «descubierto» por «maspalomasplus.com» hace escasas semanas bajo el pavimento de la Plaza Timanfaya, a doscientos metros escasos del Ayuntamiento de Maspalomas?
Trabajo, pues, les queda por delante a los Reyes Magos, como a las fuerzas vivas que, directa o indirectamente, pudieran estar relacionadas con estos y otros problemas.
