Una frase habitual en los pregones carnavalescos se da cita en Maspalomas: Y porque el Carnaval no ha muerto ¡Viva el Carnaval…!
Por Juan de la Cruz
El «Carnaval Internacional de Maspalomas» es mucho, que no se olvide. A pesar de la severidad de la borrasca, que ha atizado de lo lindo por Maspalomas durante unos cuantos días, ha obligado a que el Ayuntamiento, la Concejalía de Festejos y la organización del Carnaval de Maspalomas, hayan tenido que haber llevado a cabo malabarismos –por señalar una de las especialidades del Circo, como temática del Carnaval de esta edición– y, con constancia, inquietud y esfuerzos, analizando la fenomenología de la borrasca, cambiando fechas, aplazando sus principales citas, pero nunca suspendiéndolas, han logrado imponerse, por fin.
La verdad, entendemos, que la lluvia intensa de los pasados días, con los avisos de máxima precaución y alerta, han encogido el corazón de todos: De quienes llevan largo tiempo preparando una programación acorde con la esencia del «Carnaval Internacional de Maspalomas«, y de tantos y tantos que aguardan estas fechas. con tanto anhelo y ganas de marcha, para dar rienda suelta a la alegría más desbordante, de una celebración que ostenta el título de «Fiesta de Interés Turístico Regional«…
Pero, por fin, afortunadamente para todos, se ha logrado sacar adelante citas tan representativas como la «Gala Drag«, que la noche del jueves fue un éxito, y la «Cabalgata» que ya aguarda, según acaba de señalar la organización, a trescientos cincuenta mil participantes, para su celebración del sábado.
«Esta siendo un Carnaval difícil»
Hace escasos días me señalaban que «está siendo un Carnaval difícil«. Y tanto. Pero lo importante es que desde esas dificultades el equipo se ha hecho fuerte, aunque, seguramente, con muchos momentos de cansancio, de decaimiento y ganas, tal vez, en algún momento, de tirar la toalla.
La persistencia final ha tenido su logro. Maspalomas va a decir adiós al Carnaval 2026 con la alegría final de haber sacado adelante sus grandes acontecimientos… Terminamos, pues, como empezamos: «Y porque el Carnaval no ha muerto, ¡Viva el Carnaval».
