Una numerosa participación festiva de ciudadanos, con el Obispo del Carnaval a la cabeza, preside la fúnebre y alegre ceremonia
Anoche, en el transcurso de una divertida ceremonia, con el «Entierro de la Sardina«, Maspalomas dijo adiós a su «LXII Carnaval Internacional«, pleno de alegría, de lluvia, de participación, destacando los esfuerzos para viabilizar la «Gala Drag» y «La Gran Cabalgata«, que, una vez más, dejaron constancia del trabajo, la imaginación, el esfuerzo y los recursos de todos ante la siempre extraordinaria imagen del Carnaval, «Fiesta de Interés Turístico Regional de Canarias«, creciendo en cifras de participación y, a la vez, en la expansión de la imagen de Maspalomas.
El circo de Maspalomas ofreció su última función, alegrando el corazón. Se cierra una edición memorable en la que “llovió café en el campo«.

Llantos, lágrimas y humor carnavalesco en el «Entierro de la Sardina»
La comitiva fúnebre
Tras semanas de intensa actividad bajo la alegoría de “El Mundo del Circo”, la comitiva fúnebre partió desde el Centro Comercial Yumbo con destino al Anexo de Playa del Inglés, rodeada de una multitud de curiosos, especialmente turistas que disfrutaron del duelo satírico y la alegría festiva propia del acto.
El desfile contó con la participación de la Banda de Agaete y la Banda Isleña, junto al ritmo de las comparsas Yoruba y Chiramay, y las potentes batucadas Caribe creando escuela y Paixao, que marcaron el paso de una noche en la que el buen tiempo acompañó en todo momento.

El Obispo del Carnaval preside, un año más, el «Entierro de la Sardina»
El Obispo del Carnaval preside el «Entierro de la Sardina»
El cortejo fúnebre estuvo presidido por algunos de los personajes icónicos de esta festividad, encabezados por el Obispo del Carnaval. Junto a él, el cura, las monjas y una legión de desconsoladas viudas protagonizaron los lamentos y llantos de rigor que, lejos de entristecer, arrancaron constantes sonrisas al público durante todo el recorrido.
Cabe resaltar que la sardina fue una obra de arte efímero diseñada por Masbe Creaciones, y elaborada con la colaboración de la Asociación «Los ángeles de techar una mano» de El Tablero.
La corporación municipal participó en la comitiva. El alcalde, Marco Aurelio Pérez, el primer teniente de alcalde, Alejandro Marichal, y la concejala de Turismo, Festejos y Eventos, Yilenia Vega, acompañaron a la finada en su último trayecto hacia la costa. Tras la quema de la sardina en la orilla de Playa del Inglés, la fiesta se transformó en una celebración de la vida y la música con un multitudinario concierto tributo a Juan Luis Guerra bajo el título “Bachata Rosa”.
De esta manera concluyó una de las ediciones más “largas” que se recuerdan en el carnaval sureño, un esfuerzo organizativo que ha permitido superar las adversidades, aunque ello obligara a extender la magia del carnaval hasta la Semana Santa. Don Carnal y Doña Cuaresma se han vuelto a encontrar en Maspalomas para cerrar una edición memorable en la que “llovió café en el campo” mientras hubo “un circo que alegraba siempre el corazón”.
