La iniciativa pone en valor a las personas y colectivos que han mantenido viva esta práctica y reconoce a figuras clave en la recuperación y enseñanza
El Cabildo de Gran Canaria ha reforzado la protección del patrimonio cultural de la isla con la presentación en Santa Lucía de Tirajana del Juego del Garrote Tradicional como Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial, una práctica ancestral que pervive gracias al compromiso de su comunidad portadora.
El director insular de Patrimonio del Cabildo de Gran Canaria, Juan Sebastián López García, incidió en la necesidad de impulsar políticas activas que garanticen la continuidad de las prácticas culturales vinculadas a la identidad insular. Por su parte, el alcalde de Santa Lucía de Tirajana, Francisco García, destacó durante el acto el papel del municipio como espacio vivo de transmisión cultural, subrayando la importancia de reforzar los vínculos entre tradición y comunidad.
La jornada incluyó la conferencia del escritor y dibujante Eduardo González Pérez, titulada “Juego del Garrote Tradicional de Gran Canaria: comunidad portadora”, así como una demostración práctica a cargo de la Escuela de Garrote La Revoliá.

Santa Lucía y Telde, núcleos de la tradición
Tanto Santa Lucía de Tirajana como Telde destacan por su arraigada tradición en la práctica del juego del garrote, concentrando una parte significativa de su comunidad.
Asimismo el Cabildo ha reconocido la trayectoria de tres figuras en la recuperación, transmisión y difusión de esta disciplina. Rosendo José Medina Vega, fundador de la escuela La Barranquera, de labor docente y divulgativa determinante para la pervivencia de esta práctica heredada del mundo pastoril, de Miguel Santana Santana, que ha continuado el legado de su padre y maestro, Paquito Santana, incorporando la enseñanza del juego del garrote en el ámbito educativo así como su trabajo al frente de la Escuela Maestro Paquito Santana y Miguel López Caballero, miembro fundador del colectivo y escuela La Revoliá, en Santa Lucía de Tirajana, y implicación en la sistematización, enseñanza y difusión del juego del garrote y su labor en la Escuela de Juegos y Deportes Tradicionales.
Una tradición con raíces pastoriles
El Juego del Garrote Tradicional de Gran Canaria constituye una forma singular de esgrima con palos que tiene sus raíces en el mundo pastoril de la isla. Se trata de un enfrentamiento entre dos jugadores que, sin intención de causar daño, desarrollan un amplio repertorio de técnicas de ataque y defensa, como el vareo, la revoliá o el barrido; con el objetivo demarcar el golpe o desarmar al oponente.
Esta práctica, vinculada a una herencia indígena y transmitida en contextos rurales, mantiene un léxico propio y un conocimiento preservado gracias a familias y colectivos.
Alrededor de medio centenar de practicantes mantienen viva esta tradición en Gran Canaria, lo que refuerza la necesidad de su protección, conservación y difusión para garantizar su continuidad como parte esencial del patrimonio cultural inmaterial de la isla.
