Pascual Calabuig: «Cada vez llegan más animales al Centro de Recuperación a los que se puede recuperar y devolver a la naturaleza»
La Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria ha liberado hoy en la Charca de Maspalomas a una espátula común (Platalea leucorodia) que fue rescatada en marzo por un ciudadano particular y recuperada con éxito en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Tafira.
Al acto de liberación, en el que también se soltaron dos ejemplares de tarro canelo y garcilla, asistieron el consejero de Medio Ambiente del Cabildo, Raúl García Brink; la concejala de Medio Ambiente de San Bartolomé de Tirajana, Araceli Armas; y el veterinario y director del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de Tafira, Pascual Calabuig.
El consejero quiso poner en valor la labor que se realiza en el Centro de Recuperación de Fauna exponiendo “el creciente nivel de concienciación ciudadana, que hace que cada vez lleguen más animales al centro a los que se pueda recuperar y devolver a la naturaleza”, destacando el valor de la Charca de Maspalomas y “la cantidad de aves que pasan por un ecosistema de gran riqueza y biodiversidad que seguiremos intentando proteger para que las generaciones futuras lo puedan disfrutar”.

Fractura en un hueso del ala
El ejemplar ingresó el 2 de marzo tras ser localizado en Santa Lucía de Tirajana, con una fractura en el hueso metacarpo del ala. Tras su llegada al centro, el equipo veterinario practicó una intervención quirúrgica de urgencia y colocó fijadores externos para estabilizar la fractura. Durante las semanas siguientes, el ave permaneció bajo vigilancia intensiva y mostró una evolución favorable, recuperando progresivamente movilidad, peso y capacidad de vuelo.
La recuperación incluyó una dieta específica basada en guppies vivos, pasta insectívora y vegetación acuática, además de controles radiográficos periódicos que confirmaron la correcta consolidación ósea.
El 30 de marzo se retiraron los fijadores y el ejemplar pasó al jaulón de vuelo para completar su rehabilitación física. El 28 de abril alcanzó su mejor estado físico, volando con normalidad y registrando el mayor peso desde su ingreso. Finalmente, el 7 de mayo, el equipo veterinario autorizó su liberación al constatar que el ave presentaba una condición óptima y un peso dentro de los parámetros fisiológicos de la especie.
La liberación se llevó a cabo en la Charca de Maspalomas, uno de los principales humedales de la isla y espacio habitual de descanso y alimentación para aves migratorias
