Los disc-jockey, DJ, disyóquey, pinchadiscos, parecen los reyes del mambo con el volumen a todo gas en las noches al libre albedrío…
Ya hemos hecho referencia en alguna que otra ocasión en «maspalomasplus.com» de ese ese escandaloso ruido musical que se expande desde los hoteles del Campo Internacional de Maspalomas y que retumba hasta en lo más lejano de la geografía, no ya de de estos pagos, si no de todo el municipio de San Bartolomé de Tirajana, como cuentan los más afectados.
Tal resulta la intensidad, vehemencia y pasión que ponen en sus menesteres y cometidos habituales los pinchadiscos o disyóqueys, que se encargan de darle vueltas a la derecha o a la izquierda a los numerosos botones del volumen, y que semejan ser, salvo error u omisión, los amos y dueños de la noche.
Los decibelios a todo gas
Los mismos imprimen una «marcha» a los decibelios para que la música se escuche hasta en los más lejanos confines del Campo Internacional de Maspalomas, como nos relatan vecinos de las proximidades y algo un poco más lejos de los hoteles, mientras otros picotean, cenan entretenidamente, toman unas copas, bailan, tararean o se divierten entre esos ruidos…
Otros, en las cercanías de los hoteles, aunque sea invierno, escuchan, casi de forma desesperada, los ecos de esa música que se alargan y se alargan por la amplia dimensión del Campo Internacional de Maspalomas, mientras los más que sufridos vecinos aguantan el tipo y los caballos…
¿Quién manda en el volumen de la «marcha» musical de los hoteles en el Campo Internacional de Maspalomas?
