Maspalomasplus.com

12/02/2026 23:20

La intensa luz personal de Natalia Darias ante su poemario «A las puertas del hueso»

«A las puertas del hueso» se conforma como una poesía de exposiciones y reflexiones personales que ahondan en una panorámica valiente y cuajada de luz

Natalia Darias se ha hecho a la mar de la poesía, tras navegar con intensidad durante largo tiempo y ensayos, como se palpa en la transparencia que emana de y a través de su nítida luz.

Lo ha hecho desde una atalaya de miradas y sensibilidades, de pensamientos y de honduras, de claridad y de fuerza, de seguridad, tal cual se palpa en esa radiografía con un abanico de cincuenta y cinco poemas, que saben a la impresión, puertas adentro, que se abren, ahora, a la luz. Una manifestación de poemas que, más que leerse, ahondan en las reflexiones de Natalia Darias, con una personalidad poética que promete más sensaciones en este segmento de su aportación literaria.

Sus versos invitan a la reflexión: «Se que la mañana llegará sin avisarme…«, «y moveré la arena para que no se escape ni una gota de sudor«, «así te descubro en medio de la niebla«, «te defiendes desde tu muralla de mañanas«… Genuinos pensamientos de la creadora de versos y poemas con el horizonte de la reflexión personal de la autora, la mirada deambulando al albur de la noche serena del alma, y cuando la poetisa, quizás, se radiografía, consigo misma, mediante el observatorio que emana de su horizonte preñado de profundos sentimientos. Sobre todo ahora que se ha lanzado adelante por las aguas atlánticas con la conjunción de su poemario, introduciéndose en el mundo de las letras esculpidas en la creatividad, en el horizonte abierto de una poesía compacta, vital, transparente.

Con las campanadas de la medianoche, en medio de un silencio arrebatador, me detengo con «A las puertas de un hueso«. Un haz de poemas que abren camino al leer un verso, o, acaso recitarlo en el silencio recogido de la lectura personal, al sentir la radiografía de un poema, al sabor de este decidido impulso poético de la autora, Natalia Darias, que tenía que exponerse a la luz de todos: Por su belleza, su claridad, su fuerza, su empuje, su creatividad, su autenticidad, por su genio, por obsequiarnos con unos bellos versos que hoy deberían de exponerse como declaman las pinceladas de los cuadros en una galería de arte. Un poemario que tenía, que tiene, que tendrá que abrirse paso, con impulso decidido, por la intensidad del escenario de sus renglones y sentimientos, que tendrá que ser analizados por los críticos en los medios de comunicación…

Mientras tanto el lector puede seguir impactándose, desde la naturalidad expositiva de la capacidad de Natalia Darias, con la magia y el eco que emana de una conjunción de sensaciones personales como los que se derivan de títulos e hilos argumentales que se desbordan a través de «Ardientes calderos«, de «Donde los hombres saben a sal«, de «Tal vez Frida» –¿verdad, Diego?–, de «Soy fuego que quema con solo pensarte«…

Este humilde crítico un día de soledad y de misterio desgarró hacia el olvido esos poemas de la adolescencia, de la juventud, de la contestación universitaria y hasta de su lamento, un puñado de poemas manuscritos que soñaron, ay, con su sueño y pasaron al adiós y al silencio.

El testimonio de los versos, la conjunción poética y la impresión sobre la creatividad de Natalia Darias se cuaja de una luz arrolladora que ilumina el mundo sagrado de una poesía tan abierta a la hondura del sentimiento que, con toda seguridad, será aplaudida por todos, y que necesita ese aire de frescura que emana del escenario público para escuchar a la autora declamar, con su sangre y su fuego, la fenomenología de sus versos, en el silencio arrollador de una sala, mientras todos escuchamos de sus labios, por ejemplo:

Cuando la lluvia desgarre las cosechas

y oleadas de cuervos picoteen al espantapájaros…

O:

Ya pueden ladrar los dioses

que yo seguiré afilando, con el dedo hueco,

el filo de esta hoja…

Gracias, Natalia, por haber corrido para todos el telón del escenario, en el teatro y el arte de la poesía, dejándonos este mensaje calado de versos que, nunca mejor dicho, emanan del alma de una creativa impenitente…



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad