Los Bailarines de El Pinar de El Hierro y las parrandas del Tenderetunte arropan a los peregrinos en una jornada cargada de devoción y memoria.
La tradición, la devoción y la música volvieron a darse cita este sábado en Tunte con la celebración de «la Bajada de Santiago El Chico«, uno de los actos más singulares y antiguos de las Fiestas en Honor a Santiago Apóstol.
La jornada comenzó con la misa en el Pinar de Santiago, cantada por la Agrupación Folclórica La Zarzalera, en un acto religioso que reunió a vecinos, visitantes, peregrinos y representantes de la corporación municipal.
La celebración contó con la participación del párroco Samuel González Rubio. Tras la misa, dio comienzo la Bajada de Santiago El Chico desde La Cruz Grande, siguiendo el camino de Santiago hasta Tunte. La imagen fue acompañada por los Bailarines de El Pinar, de la isla de El Hierro, en una estampa cargada de simbolismo, música y tradición.

El simbolismo y la memoria popular de los antiguos peregrinos
La «Bajada de Santiago El Chico» conserva el espíritu de aquellas antiguas fiestas en las que los peregrinos caminaban hasta Tunte para cumplir con la tradición y compartir una jornada de encuentro. El recorrido volvió a poner en valor el paisaje, la devoción popular y la memoria de un pueblo que mantiene vivas sus raíces.
Hospitalidad y música parrandera en el corazón del Tenderetunte
A la llegada a la Plaza de Santiago dio comienzo el «Tenderetunte«, donde se agasajó a los peregrinos y asistentes con comida y bebida, mostrando una vez más el carácter acogedor de la gente de Tunte. La plaza se convirtió en un espacio de convivencia, música y celebración popular, recuperando el espíritu de hospitalidad que siempre ha caracterizado al pueblo. La velada estuvo animada por las parrandas Kal y Canto, Merita la Pena y La Arrancadilla.
La concejala de Festejos y Eventos, Yilenia Vega, destacó el valor patrimonial y sentimental de esta jornada dentro del programa de las fiestas, señalando que «La Bajada de Santiago El Chico y Tenderetunte son actos que explican muy bien la identidad de Tunte: tradición, acogida, memoria y convivencia». También señaló que «No hablamos solo de una actividad festiva, sino de una forma de mantener vivo aquello que nuestros mayores recibieron y que hoy seguimos transmitiendo a las nuevas generaciones”.
Un encuentro que entrelaza el folclore y las tradiciones insulares
La jornada permitió unir historia, religiosidad popular, folclore y convivencia en uno de los primeros grandes actos de las Fiestas de Santiago Apóstol 2026. La participación de los Bailarines de El Pinar aportó un componente cultural de especial relevancia, reforzando los lazos entre tradiciones insulares y enriqueciendo una celebración profundamente ligada a la memoria de Tunte.
El programa festivo se prolongará hasta el próximo 26 de julio, manteniendo viva una celebración marcada por la tradición, la música, la participación vecinal y el orgullo de pertenencia ala zona alta del municipio.
