El incremento de carretas y parrandas llena las calles del pueblo marinero de folclore, tradición y convivencia comunitaria
Una vez más, como siempre, de año en año, Castillo del Romeral volvió a llenarse de música, color y ambiente festivo en la celebración de su tradicional romería. Una jornada que reunió a vecinos, familias, carretas y parrandas en torno a una de las citas más queridas del pueblo.
Desde primeras horas de la tarde, las calles se fueron llenando de romeros ataviados con vestimenta tradicional, familias compartiendo comida, grupos de amigos y vecinos que salieron a disfrutar del paso de las carretas y de la música canaria.
Bailes, cantos y productos de la tierra acompañaron una celebración marcada por la convivencia y por el deseo de compartir las costumbres que forman parte de la identidad de Castillo del Romeral.

Recorrido festivo, ofrenda en la iglesia y convivencia con los tradicionales asaderos
A las seis y media de la tarde la romería se puso en marcha recorriendo distintas calles del núcleo hasta llegar a la iglesia, donde tuvo lugar la tradicional ofrenda. Durante el trayecto las parrandas pusieron la banda sonora a una tarde en la que vecinos y visitantes bailaron y cantaron con la música popular canaria, mientras las carretas avanzaban engalanadas y convertían el recorrido en un gran espacio de encuentro entre generaciones.
Destacaba, sobremanera, el incremento del número de carretas y parrandas participantes, reflejo de una celebración que continúa creciendo gracias a la implicación de vecinos y colectivos del pueblo. Tras la ofrenda, continuó la celebración con los tradicionales asaderos de cada carreta.

Respaldo municipal a la preservación y transmisión intergeneracional de las costumbres
La concejala de Festejos y Eventos, Yilenia Vega, destacó “la enorme participación y el ambiente vivido durante toda la jornada”, que «cada año vemos cómo más vecinos quieren formar parte de la romería y este año ese crecimiento se ha reflejado tanto en el número de carretas como de parrandas» y que «eso demuestra la ilusión con la que Castillo del Romeral vive sus fiestas y el compromiso de sus vecinos por mantenerlas vivas”
Por su parte, Alejandro Marichal destacó la importancia de las fiestas populares como espacio de transmisión de las tradiciones señalando que «celebrar nuestras costumbres es una manera de reconocernos como pueblo, de recordar de dónde venimos y de conseguir que los más jóvenes conozcan y hagan suyas estas tradiciones”.
Marichal señaló además que “ver las calles llenas de familias, personas bailando al ritmo de las parrandas y vecinos compartiendo alrededor de las carretas demuestra que las tradiciones siguen vivas cuando existe un pueblo dispuesto a cuidarlas y disfrutarlas conjuntamente.
