Tras la primicia facilitada días pasados por «maspalomasplus.com» sobre el cierre del restaurante «Aeroclub» se disparan los rumores…
El pasado viernes, 16 de enero, el periódico digital «maspalomasplus.com» publicaba una información sobre el hipotético cierre del restaurante «Aeroclub«, que goza de una buena clientela, gracias a su buen servicio y trabajo de sus responsables y trabajadores.
Una información que convulsionó el sector de la restauración, puesto que se trata de un restaurante con unas condiciones e instalaciones extraordinarias, con una gran amplitud, para más de quinientas personas y que marcaba el tipo de su marcha basado, sobre todo, en una buena relación entre la calidad y el precio, la atención del personal y la amabilidad de todos.
El cierre del restaurante Aeroclub parece ser que se llevará a cabo el próximo 28 de febrero.
¿Un Chill out?
En dicha información el periódico digital «maspalomasplus.com» dejaba constancia de que hace más o menos un año, algo arriba o abajo, se deslizó el rumor de que el restaurante estaba destinado a un cierre y que podría destinarse a su transformación en un «chill out«. Esto es, un establecimiento con música ambiental, terraza, actuaciones… Pero ya se sabe que el rumor se amplia, de repente, de boca en boca, sin saber por qué, aunque las fuentes informantes de «maspalomasplus.com» son fiables desde la perspectiva de una rumorología cercana…
¿O un hotel de lujo?
Pero el rumor ha podido pegar un giro… Y es que ya hay quienes apuntan que en el lugar en el que se alza el restaurante «Aeroclub» no se levantaría un «Chill out«. Sino, ojo, atención, al parecer se podría construir un hotel de lujo con un extraordinario potencial de servicios, y que en esa amplia zona, hasta podría servir de centro de atención para personas que pudieran acceder, señalan las fuentes, hasta con sus aviones de servicio particular…
¿Damos por bueno que cuando el río suena, agua lleva?
Y si el restaurante «Aeroclub» ya tiene sus días contados quizás, quizás, quizás, el «Chill out» nunca se alzaría en su lugar, sino que, a la llamada de la presión turística, entre tantos pulsos como se llevan a cabo, a lo mejor se levanta un imperio hotelero de lujo…
Sea como sea lo sabremos pronto…
