Maspalomasplus.com

El Run Run: ¿Es cierto que el pulso por los apartamentos y bungalós podría producir aguas turbulentas?

Cerca de 18.000 propietarios de bungalós vuelven a alertar de presiones sobre el uso de sus viviendas en el sur grancanario

De repente ha vuelto a descarrilar, otra vez, en pleno verano, el tren de la persecución agobiante que determinados poderes fácticos, tras unos días convulsos.

Alguien, perversamente, ha vuelto a remover y agitar este tema: El de la penosa e inmoral persecución contra los propietarios de apartamentos y bungalós en Maspalomas.

Nuevas exigencias del Registro de la Propiedad número 2

Y hala, el Registro de la Propiedad número 2 a por los angustiados y quemados propietarios con estas historias para no dormir, que ya genera una insultante persecución contra 18.000 familias en Maspalomas.

Tensión en el colectivo de 18.000 propietarios de apartamentos

Cuidado, cuidado. Que los días van pasando… Y ya se van removiendo y agitando, al tiempo, los hilos de los próximos comicios. A ver si salen algunos personajillos que se regodean con su maldad de tener en vilo a dieciocho mil votantes, que por cuatro sufragios por familia, son muchos.

Ojito al dato.

1 comentario en “El Run Run: ¿Es cierto que el pulso por los apartamentos y bungalós podría producir aguas turbulentas?”

  1. Domingo Ramírez

    Resulta muy preocupante que desde el Registro de la Propiedad nº 2 se pretenda incorporar a nuestras fincas unas limitaciones de uso que nunca figuraron en nuestros títulos ni cuando adquirimos las propiedades.

    El Registro debe aportar seguridad jurídica, no generar incertidumbre ni reinterpretar administrativamente los derechos de miles de propietarios. Cualquier restricción del dominio exige un título jurídico suficiente y no puede imponerse de forma generalizada mediante circulares, advertencias o cláusulas que los propietarios no hemos solicitado.

    Muchos compramos nuestros apartamentos y bungalós libres de cargas y sin limitación de uso, y llevamos décadas residiendo en ellos o alquilándolos legalmente. Defender esos derechos no es enfrentarse al turismo, sino exigir respeto a la legalidad, a la propiedad privada y a la seguridad jurídica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio