Defender las Dunas es una misión de todos. Las imágenes que circulan, con una invasión de visitantes, duelen a todos.
Las imágenes que circulan estos días por las redes con una serie de visitantes que transitan pasean y caminan por las Dunas de Maspalomas, con la insensibilidad e irresponsabilidad de traspasar más allá de los límites reservados, conforman una agresión, una dañina agresión, a uno de los lugares más icónicos como es el Espacio Natural Protegido.
Caminantes y turistas que con su actitud irracional, sin más destino ni objetivo fijo más que el hacerse una fotografía, como cuenta la voz en off de la narradora, mientras que con su actitud dañan la Espacio Natural Protegido del mayor tesoro de Maspalomas.
Protección de las Dunas de Maspalomas

Y si en mayo pasado se ponía en marcha la iniciativa de formación con recepcionistas y guías turísticos sobre los valores de este espacio protegido, queda absolutamente claro la parquedad de la medida.
Una medida que se llevaba a cabo, según el consejero García Brink, con «el objetivo de aunar esfuerzos con diferentes sectores de la sociedad en el cuidado del Espacio Natural Protegido de las Dunas de Maspalomas«.
De este modo, contemplando la incívica e irracional actitud y sin sentido alguno, de tanto transgresor de la normativa vigente al respecto, resulta evidente que se precisan, lamentablemente, medidas más firmes y severas para frenar a los invasores del Espacio Natural Protegido como es el tesoro medioambiental de las Dunas de Maspalomas.
Recordemos, una vez más, que La Reserva de las Dunas de Maspalomas es un espacio natural protegido de gran fragilidad, con diferentes problemáticas como la antropización del espacio, en el que se localizan numerosas prácticas que van en contra de su conservación y que, alo largo del tiempo, han aparecido problemas como la erosión, la presencia de residuos, la intervención humana, el impacto en la biodiversidad, el acceso no regulado o la presión turística. A ello se suma el fenómeno de los influencers que incumplen la normativa y llaman a través de sus redes sociales a imitarlos.
Sancionar a los que transgreden la normativa
Son muchos los que traspasan la separación de las Dunas. Y muchos de ellos, simplemente, por el placer de burlar la normativa y las reglas, por caminar por un espacio prohibido y la actitud, siempre irresponsable, de trasvasar los límites de los prohibidos por una irresponsable actitud de traspasar la prohibición.
De este modo se hace preciso de toda urgencia una llamada atención por parte de todos al Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y al Cabildo de Gran Canaria para que sus responsables en esta materia se esmeren al máximo en la mayor protección medioambiental de las Dunas de Maspalomas y que, al tiempo, castiguen, como se merecen, a quienes se saltan la normativa al respecto.
El video, que nos han remitido unos cuantos amigos, es decepcionante y demoledor, como es insultante y ofensivo para todos.
