Un repaso analítico a cómo los frentes abiertos en España influyen en la capacidad de resistencia del electorado del sur grancanario
Un termómetro en San Bartolomé de Tirajana para los comicios autonómicos y locales.
Ya solo quedan 47 días para la celebración de las elecciones generales en medio de una serie de circunstancias que surgen en numerosos frentes de la actualidad española:
Un escenario estatal convulso y la capacidad de resistencia del ciudadano de a pie
El asunto de Ceuta, La Ley de Nietos, el campamento en la Plaza del Sol de Madrid, la crisis económica, si Begoña resulta o no aforada , la huelga general de UGT y CC.OO. contra la oposición, en un caso inaudito, la suspensión de la Ley de Nietos, la desbocada inmigración…
Todo un desnorte de circunstancias, ajenas, por supuesto, a la siempre buena voluntad del pueblo español.
Una convocatoria que llega cargada de tensiones, sobre todo en el escenario político, y de capacidad de resistencia y de aguante en la gente de a pie, aguantando los caballos por la supervivencia.
El trasvase de la tensión nacional a las candidaturas municipales en el municipio
Si bien es cierto que las elecciones locales tienen unas dinámicas muy diferentes de las generales, por la presencia de los componentes de las listas, la tensión «in crescendo» que se está generando en el país se conforma de un efecto que podría trasladarse a las listas municipales y autonómicas…
La suerte, pues, ya está echada: El 29 de noviembre, cita con las urnas generales: Atentos, pues, a los resultados en San Bartolomé de Tirajana. Sobre todo Marco Aurelio Pérez, PP-AC, Alejandro Marichal, CC, y José Carlos Alamo, PSOE.