El lunes se pone en marcha el «XII CAMP Internacional Rotary Maspalomas«. Un curso para estudiantes, que en esta ocasión llegan desde trece países, y expandir el pálpito de una llamada bajo el concepto humanitario, cooperante y abierto a todo el mundo a través del esfuerzo rotario que alberga un largo listado de colaboración, siempre, en pro de los más necesitados.
Una vocación que cruza fronteras
Al hilo de la celebración del «XII Camp Internacional Rotary Maspalomas«, bajo la dirección de Daniel Bazán Lorenzo, queremos dejar constancia del trabajo de un grupo de personas encuadradas en la militancia de la ayuda humanitaria, siempre en base a un gigantesco espíritu de tender la mano hasta el punto más largo de sus posibilidades. Casi obrando un milagro. un milagro, sí, pero que, al tiempo, se extiende como una inmensa responsabilidad del alma rotaria.
Se trata, pues, de abrir cauces para y por un mundo mejor en el que cabemos todos, bajo esa máxima rotaria de tender puentes de ayudas humanitarias que, quizás, tal vez, desde las líneas de un periódico, no digan demasiado a muchos, pero que desde luego suponen todo un anhelo y esperanzas para quienes en tantos países, cercados por las adversidades, esperan, ay, la ayuda rotaria.

Mauritania y Ruanda muestran el alcance
Un camino de ayuda, que nace en el corazón rotario, y que desde Maspalomas, concretamente, deja una estela de profundidad en su recorrido como suponen por ejemplo, sin ir más lejos, la «Campaña Oftalmológica Nacho Millán» en la ciudad mauritana de Nouadhibou, que en tan solo una semana del pasado año procedió a 135 operaciones de cataratas y 1.523 consultas en una intensa actividad, capitaneada por el prestigioso doctor Carlos Jesko de Astica Cranz, o esa panadería en Kigali, Ruanda, con sello canario, rotario y solidario de Maspalomas, a través de la organización «Famille Oasis de Miséricorde de la Trinité», que trabaja desde hace años con mujeres maltratadas y en riesgo de exclusión social.
Dos ejemplos, tan solo, conformados de una significativa hondura, que solo pueden ser factibles en base a un corazón gigantesco. También a una esencia de gran fuerza para coordinar unas acciones en las que el sentimiento rotario se deja muchos desvelos y solidaridad humana, tratando de prestar una mano vital en favor de los más desfavorecidos.
El Camp renueva el compromiso
Ahora, cuando se pone en marcha una nueva edición del «Camp Rotary Internacional Maspalomas«, con un entusiasmo ilimitado y muchas miradas anhelantes de una ayuda vital de todo punto, son muchos muchos los gestos y muchos los esfuerzos, siempre inagotables que circulan por los senderos rotarios, que cada día siembran esperanza para los más necesitados.
Se trata, sencillamente, de una vocación marcada por el sentimiento humanitario como el que, con los ejemplos citados líneas atrás, convergen en la amplia y legendaria vocación que se da cita en la historia rotaria. En esa historia, que conste, también ondea la bandera de Maspalomas.
