Los registros iniciales de ocupación turística presentan una ocupación hotelera satisfactoria, con tendencia al alza
Una vez más, como suele resultar habitual por estas fechas de invierno y de alta temporada, Maspalomas presenta a lo largo de toda su geografía hotelera y turística, un buen aspecto de visitantes. Tal y como se percibe en la práctica totalidad de los establecimientos hoteleros, las diversas playas y, también, en todas aquellas ramificaciones y lugares que se derivan del turismo.
De este modo, a estas alturas de la temporada de invierno, que se encuentra en su plenitud, los primeros registros derivados en los índices de ocupación hotelera en Maspalomas resultan, según las diversas fuentes consultadas, más o menos, como de los previstos y satisfactorios. Si bien se muestra una tendencia al alza y posibilitar unos resultados muy aproximados a los estimados por parte del sector empresarial.

Evolución constante en el panorama hotelero
Igualmente es de señalar que una vez más el sector turístico, con su siempre atractivo habitual del buen tiempo en Maspalomas, además de la evolución de sugerencias y posibilidades que se dan cita en el progreso hotelero, y su modernización, se encuentra situado en una buena posición de cara a las próximas semanas.
Todo ello gracias, fundamentalmente, al emprendimiento, las iniciativas y la evolución constante de las instalaciones y servicios en el panorama hotelero, con su cada vez mayor variedad de propuestas para posibilitar el mejor turismo, como principal motor de la economía, así como la atención de las diferentes administraciones, local, insular, provincial, autonómica y nacional, desde esa corriente de desarrollo que se manifiesta, de forma exponencial, a través de todas las vías turísticas.
Una ocupación turística, asimismo, a la vez, que genera la presencia de visitantes en las numerosas áreas derivadas del ámbito hotelero, tal como resultan las referentes al panorama de la restauración, en el variado campo de excursiones, como catamaranes, visitas a los pueblos típicos y miradores, la práctica deportiva en diversas disciplinas, como el ciclismo o el senderismo, con sus atractivos paisajísticos y culturales, y otros.
