Maspalomas se ha envuelto, un día más, en otra preciosa acuarela de hermosos colores. A través de uno de sus bellos amaneceres, cuajados de luz, de color, de sugestión, de serenidad, de disfrute…
Un amanecer de esos tan espectaculares que se dan cita en este hermoso y privilegiado rincón de Maspalomas. Y donde sus amaneceres y sus atardeceres, en cualquiera de sus rincones, se conforman con toda una amplia serie de espectaculares tonalidades diseñadas por la riqueza de la conjunción de tonalidades que se dan cita, de modo constante, en Maspalomas. Una cita de máxima belleza con la luz, con el color, con la naturaleza.
Un amanecer para saborearlo y disfrutarlo en toda su intensidad, con esa pasón que se desliza en el hermoso cuadro del horizonte cuajado de tonalidades y pinceladas malvas, amarillas, naranjas, rojas…
Toda una hermosa pasión… La de los mágicos y hechizantes y muy bellos amaneceres de un rincón turístico, conformado por los más excelentes atractivos, como resulta, ni más ni menos, que Maspalomas.

