A las 2 de la tarde, con 25 grados, en una acera de la Avda Cristóbal Colón, junto a la gasolinera, un persona dormida en el suelo bajo un paragua
Una imagen tan dura como profunda y que llega a lo más hondo de todos.
Son las dos de la tarde de hoy, miércoles, el sol cae sobre Maspalomas con ganas, y sacude con una temperatura de 25-26 grados, apenas corre una pequeña, mínima brisa de aire y a la altura de la gasolinera de la que arranca el camino hacia Pasito Blanco, el Tablero y otras, circula una cantidad manifiesta de coches. Como suele ser habitual. Más, aún, a esa hora.
Caminando en dirección hacia el Faro de Maspalomas, avenida de Cristóbal Colón adelante, dejando la gasolinera a mano derecha, antes de adentrarnos en el ramal donde aparcan algunos autobuses y coches, desde unos días, al parecer, se suele encontrar una estampa que da que pensar. Y mucho.
Una persona tumbada en el suelo, completamente dormida, bajo la sombra de un humilde paraguas abierto, a modo de protección solar, con una especie de bata, tapada. La mano derecha, como se puede apreciar, al aire. A sus pies, una caja de cartón y una bolsa. Imaginamos que las mismas compendian, quién sabe. todo un mundo en el que se encierra la vida de la persona y protagonista, anónima. ¿Y…?

Una estampa penosa, lamentable, a la vista de todos
Una estampa penosa, lamentable, que contemplan muchos viajeros y transeúntes, y que, al mismo tiempo, invita, y mucho, a la reflexión por parte de todos. La pobreza extrema, el sinhogarismo cruel, la insolidaridad social, como otros puntos que se conforman en esta sociedad, como la nuestra, que, en ocasiones, se pierde demasiado en sus propios pasos.
Una llamada de atención a todos y para todos.
