El grupo socialista en San Bartolomé de Tirajana defiende mantener los nichos originales de Pedrazo y eliminar trabas al empadronamiento
El grupo municipal socialista ha reclamado, en el pleno del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, garantías para las familias ante la posibilidad de que las obras de rehabilitación del cementerio de Pedrazo implicaran el traslado de restos mortales.
La concejala Clara Inés Martel trasladó la preocupación por el deterioro de determinados nichos y pidió al gobierno municipal que aclarara las actuaciones previstas, sus motivos y alternativas existentes para conservar las sepulturas originales del espacio, de valor histórico y sentimental para el municipio.
El cementerio de Pedrazo forma parte de la memoria colectiva del municipio y alberga los restos de varias generaciones de vecinos. Ante posibles intervenciones en algunos de sus nichos, Martel defendió la necesidad de abordar cualquier actuación con sensibilidad y respeto hacia las familias, sin dejar de atender las condiciones de seguridad y conservación de las instalaciones.
Rehabilitación y sensibilidad ante cualquier actuación en el Cementerio de Pedrazo
La edil solicitó que, antes de proceder a cualquier traslado de restos mortales, se dieran a conocer los informes técnicos que justificaran esa decisión y se estudiaran las posibilidades de rehabilitación o consolidación de las estructuras deterioradas. El objetivo era mantener los restos en sus ubicaciones originales siempre que las condiciones técnicas y de seguridad lo permitieran.
Desde el PSOE defienden que la conservación de Pedrazo no podía limitarse al mantenimiento de unas instalaciones municipales, sino que debía contemplar también la protección del patrimonio histórico, la memoria de quienes allí descansaban y el respeto a sus familiares.
Conchi Narváez plantea un protocolo municipal de empadronamiento para personas vulnerables
Por su parte Conchi Narváez solicitó la defensa de los derechos de las personas más vulnerables y garantizar el acceso al padrón municipal de las personas sin hogar o en situación de exclusión residencial. La iniciativa planteó la necesidad de evitar que la falta de una vivienda se convirtiera en obstáculo para acreditar la residencia en el municipio y acceder a servicios como sanidad, prestaciones sociales o escolarización.
También reclamó la elaboración de un protocolo municipal que estableciera procedimientos claros para facilitar estas inscripciones, incluidos domicilios de referencia en los casos previstos por la normativa. Narváez, así mismo, solicitó mayor coordinación entre Servicios Sociales, el departamento responsable del padrón y las entidades sociales que trabajaban con personas en situación de vulnerabilidad, así como información accesible y tramitación de solicitudes en plazos legales. Narváez defendió así la necesidad de que el Ayuntamiento eliminara las barreras administrativas que dificultaban el ejercicio de derechos básico.
