Las elecciones municipales del 28 de mayo, tal como ya ha apuntado «maspalomas plus.com», son muy importantes. Sobre todo por la cantidad de problemas que hay sobre la mesa… Y que debieran debatirse entre los candidatos.

Problemas, inquietudes, interrogantes de la población que habría de resultar muy positivo que los candidatos debatieran entre sí, antes de la cita, y ofrecer ante la ciudadanía las perspectivas que hay y se ofrece en sus respetivos programas políticos.

Sobre la mesa se pueden exponer una serie de logros, claro, alcanzados en los últimos tiempos. Pero la obligación de los líderes, ante unas elecciones, es afrontar la política de lo que se debe de hacer y ofertar a la ciudadanía las vías de solución más adecuadas.

Inmigración, desempleo, atención municipal al ciudadano, formación, ayudas, seguridad ciudadana, potenciación del sector turístico, el principal motor del municipio, del sur de Gran Canaria y de toda la isla, ordenación urbanística, vendedores ilegales en la playa… Y así podríamos dejar constancia de numerosas interrogantes que, de uno u otro modo, se han aparcando por circunstancias ajenas a las propias inquietudes de los votantes que el domingo, 28 de mayo, pasarán por las urnas.

Un ejemplo que consideramos muy oportuno. La diferencia tan abismal entre las declaraciones de Conchi Narváez, alcaldesa y candidata socialista, y Marco Aurelio Pérez, cabeza de lista de la coalición PP-AV, tras la pegada de carteles. Señalaba Conchi Narváez que “el PSOE de San Bartolomé de Tirajana lidera en estos momentos el ranking en intención de voto de cara a los comicios del 28M, circunstancia que demuestra que hemos trabajado con tesón, ganas, diálogo, honestidad y desde el consenso en todos estos años, como así reconoce la ciudadanía de nuestro municipio”.

Mientras que el ex alcalde y candidato de PP-AV dejaba constancia de que «el municipio está muy enfado con los pactos inútiles como el cuatripartito que montaron el PSOE. Coalición Canaria, Ciudadanos y Nueva Canarias en 2019, sin ningún proyecto común y con el solo objetivo de ocupar el poder para convertir el Ayuntamiento en una agencia de colocación partidista, y organizar fiestas sin importarles el derroche de dinero público«.

Una vía razonable de diálogo entre los programas de las diferentes fuerzas políticas resultaría muy conveniente y clarificador desde un punto de vista informativo para el conocimiento de los electores.